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viernes, 30 de mayo de 2014

Bound by Flame



Cuando vemos un juego de rol occidental que no es Skyrim o Dragon Age o alguno de los que siempre copan las listas de ventas, y siempre suelen ser de lo mejor que ha habido en años, llegan las inevitables comparaciones. Y es algo natural pero eso también hace que seamos más difíciles de contentar y que los programadores no se atrevan a según que cosas. Es bueno no ser conformista, pero a veces nos pasamos de exigentes en algunos temas pero claro, estamos pagando con nuestro valiosos dinero y es absolutamente comprensible que tengamos un nivel de exigencia mínimo. Pero tampoco es bueno lapidar un juego porque no cumpla con algún apartado en concreto cuando resulta bueno o excelente en todos sus otros. Y más si eses apartado en el que no acaba de brillar es en el que menos importancia tiene si lo comparamos con los demás. Estoy hablando de los gráficos, claro.


Y así, Bound by Flame se presenta ante nosotros, mirando con timidez tras unos gráficos que no pueden ni compararse a los grandes, pero teniendo absoluta confianza en que los que se atrevan a pasar esa comprensiblemente difícil barrera, obtendrán una dulce recompensa. Y no es otra que un juego divertido, completo y sobretodo, desafiante como pocos. La base es similar, por no decir idéntica a Dragon Age. Empezaremos con un personaje del cual podremos elegir su sexo, nombre, pelo y cara, siendo esto un limitado editor, pero la personalidad del personaje quedará fuera de toda duda tras los primeros minutos de partida. Me han parecido realmente conseguidas las conversaciones entre los personajes, así como la traducción a nuestro idioma (solo textos) en la que no se han escatimado insultos, frases adaptadas para que suenen mejor con nuestras palabras y expresiones que realmente dejan ver que se ha puesto énfasis en cuidar el producto.



El sistema de combate se basa en el tiempo real y se asemeja al de DAII. Podemos golpear a nuestros enemigos pulsando repetidamente el botón asignado al arma y podemos fijar el objetivo y cambiarlo activamente durante la pelea. Tenemos a nuestra disposición un arma grande, otra pequeña y una ballesta, a parte de la magia de fuego que nos da el demonio interior que nos ha poseído, con la que podremos desde disparar bolas de fuego, hasta incendiar nuestra arma para causar mucho más daño. Durante el juego encontraremos espadas de todo tipo como mandobles, cimitarras, hojas élficas, etc, pero no solo de espadas viviremos, sino que también habrán hachas y cosas similares pero a efectos útiles se usan igual, pero el peso no es el mismo así que habrá que vigilar. Las armas cortas son solo dagas aunque, al igual que con las espadas, hay de muchos tipos.



Pero Bound by Flame no se conforma con darnos gran variedad de armas, sino que también logra que cada tipo de arma se base en una forma de pelear distinta. Con la espada equipada seremos más lentos pero contundentes y podremos asestar un rodillazo que empuje a nuestro rival y le haga apartar el escudo, en caso de que lo lleve, además de que podremos cubrirnos de los golpes. Cuando sean las dagas las armas que ocupen nuestras manos, seremos mucho más rápidos pero no podremos cubrir, cosa que se suple con la habilidad de esquivar dando un salto hacia atrás, además de poder entrar en modo sigilo para pillar a nuestros enemigos desprevenidos. A esto hay que sumar la posibilidad de aprender habilidades específicas para cada arma, como recuperar vida con la espada desenfundada.
Todo esto consigue que estemos pensando en todo momento qué arma o ataque conviene más en cada momento, y si vale la pena seguir atacando o es mejor retroceder y sacar la espada para curarnos un poco.


Y el juego no es fácil precisamente. Los monstruos, demonios y demás fauna variopinta que nos espera durante los escenarios del juego no nos pondrán las cosas fáciles en ningún momento. A través de bosques, cuevas, castillos o cloacas infectas deberemos pensar cada movimiento y cada ataque, pues incluso el orden en el que empezamos a atacar a los enemigos cuenta. Elegir si matar antes al arquero o al esqueleto de la espada drena-magia puede ser la diferencia entre la victoria y la derrota.
Y se agradece muchísimo que le juego te permita guardar cuando quieras con solo pausar la partida. Aunque a veces te puedes confiar y pensar que ese troll de delante es pan comido y te lances a por él sin guardar, pero éste te aplaste y tengas que volver a la última vez que se te ocurrió guardar.
Aunque tras unas pocas peleas, te darás cuenta de que guardar es vital, así que lo harás a menudo.


Con todo, Bound by Flame nos regala una aventura que ronda las 20 horas y que no escatimará a la hora de tratar de divertirnos. Con personajes secundarios interesantes, con los que podremos hablar, preguntar, relacionarnos e incluso tener relaciones amorosas. Y hay que vigilar lo que decimos, ya que puede que una respuesta mal dada puede hacer que un compañero nos abandone y no vuelva más que para llevarse nuestra cabeza en una bolsa. Otro apartado interesante es el de la mejora de armas, pudiendo cambiar desde la empuñadura hasta el adorno del extremo. Cada una de estas mejoras nos pedirá objetos más o menos difíciles de encontrar, pero también nos brindarán ventajas, desde subir nuestra defensa, hasta darnos más resistencia al veneno o la magia. Y lo mismo pasa con las armaduras, pudiendo cambiar desde la pechera hasta las hombreras. Así que las horas y la exploración están garantizadas, pues hay metales que no se encuentran bajo las piedras precisamente.


En definitiva, BbF me ha parecido un gran RPG que no merece la mala crítica que está teniendo. Puede no tener los gráficos de Skyrim, pero a mí me ha parecido tremendamente divertido, y con las suficientes bondades como para que se puedan pasar por alto sus carencias técnicas. Eso sí, ya que sus gráficos son pobres, mejor verlo con la mayor calidad posible, así que si tienes PS4, no te lo pienses y elige esa versión, ya que es la única consola de nueva generación para la que ha salido, y en ella se aprecia una mayor resolución y fluidez. Pero lo que es seguro es que, sea en la consola que sea, Bound by Flame es un humilde pero prometedro RPG que tiene potencial y que, de convertirse en saga, dará que hablar en futuras entregas. Si empiezas, no podrás parar, estás avisado.



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