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lunes, 6 de abril de 2015

The Order: 1886


"Los gráficos no lo son todo". Con esta premisa comienzo esta reseña de uno de los juegos más polémicos que han salido en lo que va de año. Y los que lo hayan jugado sabrán exactamente a qué me estoy refiriendo. The Orden se encargó de emocionarnos cuando mostró su extremado poderío gráfico, viniendo a demostrar de lo que es capaz la máquina de Sony. Pero todo se empezó a desmoronar cuando se intuyó que quizá el título no ofrecería gran cosa al margen de una experiencia audiovisual para el recuerdo.


Y así ha sido. El juego nos ofrece una fórmula de shooter en tercera persona con coberturas que ya hemos visto en muchos otros títulos. Si bien es cierto que tenemos a nuestra disposición unas pocas armas interesantes, estas solo se podrán usar durante un cortísimo período de tiempo y durante la mayor parte nos limitaremos a la típica ametralladora o pistola. Sería injusto mencionar únicamente las zonas enfocadas a la acción, pues The Order también se encarga de ponernos ante situaciones de sigilo, pero como todo en el juego, no son ni muy extensas, ni muy complejas. Solo camina agachado tras los predecibles guardias y acaba con ellos pulsando un botón.

También encontraremos algunas secuencia más calmadas donde lo único que tenemos que hacer es caminar por un escenario buscando objetos que observar. Una vez encontrados nos daremos cuenta de que dichos objetos serán, en su mayoría, inútiles fotos o documentos que no aportan más que una elucubración del personaje. Así, nos encontramos con un título que nos propone una mezcla de estilos sin profundizar en ninguno de ellos, pero tampoco es demasiado largo así que no llega a hacerse pesado. La historia relatada tampoco es la gran cosa y se apoya en clichés en su mayoría. Durante las 7 u 8 horas que nos durará el juego seremos testigos de escenas y situaciones ya vistas en otros títulos, y ni siquiera el final tendrá un gran impacto como para dejarnos con ganas de más.


 Dónde no hay ningún tipo de queja es en el apartado audiovisual. Los gráficos son simplemente los mejores vistos jamás hasta la fecha y el doblaje, salvo por algún personaje secundario de muy breve aparición, es excelente. Lo mismo va para los efectos de audio. Todo, desde pisadas hasta disparos pasando por la lluvia cayendo o el sonido producido por las armas al recargar, está reproducido con un detalle brutal. Hasta la fecha, es el primer juego que me ha hecho desear tener un buen equipo de sonido. Y la banda sonora no se queda atrás. 


The Order 1886 no deja de ser una experiencia disfrutable pero hay que tener muy en cuenta que es breve, simple y no sorprende, salvo por sus gráficos o su música. Si quieres saber hasta dónde puede llegar tu PS4, con éste título lo vas a saber, pero si lo que buscas es un juego profundo y que ofrezcaa un gameplay elaborado, aquí no lo vas a encontrar. Quizá se debería tomar como una demo técnica.
Esperemos que los próximos trabajos de la compañía sirvan para demostrar que no todo son gráficos en esta generación. 


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